La escasez
¿Crees que las necesidades y los anhelos humanos se podrán satisfacer alguna vez? Los problemas económicos se derivan de la ESCASEZ, es decir, de que tenemos más deseos que recursos disponibles para satisfacerlos.
En economía, “escasez” no quiere decir que haya poco de algo, sino que hay menos de lo que se necesita. Esto sucede porque las necesidades y los deseos humanos son ilimitados, pero los recursos con que contamos son limitados. Todos queremos buena salud, una vida larga, comodidades materiales, seguridad, recreación física y mental y conocimientos.
Pongamos un ejemplo: quieres comer una torta y ver una película, pero sólo te alcanza el dinero para una u otra cosa; entonces, estás experimentando la escasez, ya que no puedes satisfacer los dos deseos. No toda la escasez tiene que ver con dinero, supongamos que hay un concierto y un partido de futbol a la misma hora. Tú quisieras ir a los dos, pero como no puedes estar en varios lugares al mismo tiempo tienes que decidir por una de dos opciones.
La economía es la ciencia que estudia cómo enfrentamos la escasez. Para hacer esto, toma en cuenta los INCENTIVOS que tenemos para decidir qué consumir, cómo utilizar nuestro tiempo, en qué trabajar, qué estudiar, qué producir y, en general, qué hacer en cualquier aspecto de la vida. Los incentivos pueden ser de varios tipos. Algunos tienen que ver con cuánto dinero tenemos al decidirnos por una actividad. Otros, son incentivos sociales, como el que obtenemos al participar en una elección; existen los incentivos morales, que nos hacen respetar las leyes. Los incentivos son importantes porque determinan de qué manera utilizamos nuestros recursos escasos.
La escasez nos obliga a elegir entre varias opciones, según nuestras necesidades y preferencias. La elección que hagamos estará determinada por nuestros incentivos, que nos llevan a buscar aprovechar al máximo nuestros recursos, es decir, utilizarlos eficientemente.
De este modo, podemos ver a la economía como la ciencia de la elección, ya que explica las decisiones que tomamos, motivadas por nuestros incentivos, y cómo esas decisiones se transforman conforme enfrentamos la escasez.
Necesidades y deseos
Los deseos de los individuos son ilimitados y diversos. Esto quiere decir que todos queremos muchas cosas, y además queremos cosas diferentes porque tenemos distintos gustos. Algunos de estos deseos pueden satisfacerse con bienes, servicios o actividades de esparcimiento, pero ninguna sociedad tiene la capacidad para producirlos todos, pues esto depende de los recursos disponibles. Por eso se dice que los recursos son escasos.
Todos tenemos deseos y necesidades de alimentación, vestido, educación, salud, vivienda y descanso; hay muchas maneras para satisfacerlos. Piensa en el vestido, esta necesidad se puede satisfacer con cualquier prenda que evite que tengamos frío, pero también podemos usar una prenda que nos guste o que esté de moda dependiendo de nuestras preferencias y posibilidades. Esta es la razón por la que debemos elegir entre las alternativas disponibles y utilizar de la mejor manera los recursos que tenemos.
La economía trata de resolver la cuestión de cómo asignar eficientemente estos recursos escasos. Así, tenemos que hacer elecciones porque no podemos tener todos los bienes y servicios que deseamos.
Elegir apropiadamente nos permite obtener el mayor bienestar posible y aprovechar de la mejor manera los recursos disponibles.
Nuestras elecciones de consumo están limitadas, tanto por nuestro ingreso, como por los precios de los bienes y servicios que deseamos consumir. Además, hay que considerar que, al momento de decidir, solamente podemos incluir aquello que se encuentra dentro de nuestras posibilidades: por más dinero que tuviéramos, hacer un viaje al planeta Venus es imposible.
El siguiente paso se refiere a nuestras preferencias. Para escoger entre diferentes cosas o actividades, debemos considerar qué cosas preferimos sobre otras. Si queremos estudiar idiomas, pero sólo tenemos tiempo para tomar un curso, tendremos que establecer prioridades.
Algunos de los deseos y necesidades más frecuentes en la vida de las personas tienen que ver con trabajo, educación, alimentación, salud, esparcimiento y transporte. Todos le damos una prioridad diferente a cada una de estas categorías, y tenemos nuestra propia visión de cómo satisfacerlas.
Tomar decisiones
Todos los días tenemos que tomar decisiones que tienen que ver con la economía. Para elegir en qué gastar nuestro dinero o el tiempo, por ejemplo, debemos conocer y evaluar las posibilidades que se nos presentan, y tomar en cuenta que nuestro dinero y tiempo tienen un límite. No podemos tener todo lo que deseamos.
Nadie se escapa de tomar decisiones, todas las personas que se agrupan en sociedad lo hacen: las amas de casa, los niños, jóvenes, los directivos de las empresas, los trabajadores, todos debemos elegir entre las posibilidades que se nos presentan.
Cuando tomamos una decisión renunciamos a las otras posibilidades en las que hubiéramos podido utilizar nuestros recursos. Por ejemplo, si elegimos usar nuestro dinero para comprar un aparato de sonido en lugar de una televisión, entonces sacrificamos la posibilidad de tener una televisión nueva; si elegimos usar nuestro tiempo libre en un curso de inglés renunciaremos a unas horas más de descanso.
Cada vez que elegimos algo dejamos de lado los beneficios que nos ofrecen las otras opciones. En economía esto se llama COSTO DE OPORTUNIDAD. El costo de oportunidad es el valor de aquello que dejamos de obtener al elegir una alternativa. Implica que no podemos obtener más de algo sin dejar de tener menos de otra cosa.
Para tomar una decisión influyen muchas cosas más aparte de los deseos, como las restricciones y los beneficios que nos ofrecen cada una de las alternativas. También son importantes nuestros gustos, preferencias, y la información que poseamos. Generalmente nos decidimos por cosas que nos gustan más y que son accesibles para nosotros, pero también nos inclinamos por aquellos bienes o actividades que pensamos son la mejor opción o que tienen un incentivo.
Los incentivos pueden cambiar nuestra conducta y motivarnos a tomar decisiones específicas. Siguiendo con nuestro ejemplo, si cuando decidimos adquirir el aparato de sonido anuncian una rebaja en el precio de la televisión es probable que cambiemos nuestra decisión. Lo mismo pasa con la decisión de cómo usar nuestro tiempo: si elegimos no ir al curso, pero nos enteramos que tomarlo es un requisito para obtener una beca, tendremos un incentivo para inscribirnos. De este modo, los individuos respondemos a los incentivos para tomar nuestras decisiones.
La producción
La producción
Cada uno de nosotros tiene diferentes necesidades y deseos. La PRODUCCIÓN es la proceso que realizan los empresarios para elaborar los bienes y servicios para satisfacerlos.
Insumos
Los insumos son los diferentes materiales que se transforman en un bien o servicio. Puede tratarse de materias primas, como el cacao que se necesita para producir chocolate, o productos ya manufacturados, como el papel de un libro. Es interesante notar que en los servicios los insumos se conciben de manera diferente; por ejemplo, lo único que se transforma en un servicio telefónico es la electricidad.
Factores de la producción
Los factores de la producción son: la TIERRA, el TRABAJO y el CAPITAL. Llamamos tierra a los recursos naturales que se utilizan para producir un bien o un servicio, puede ser el terreno en el que está situada una fábrica, una mina, o las tierras fértiles de una granja; trabajo son los recursos humanos, es decir los empleados que trabajan en una empresa; y, finalmente, capital son los bienes duraderos que produce una economía para producir otros bienes: maquinas, carreteras, computadoras, herramienta, vehículos y edificios, ente otros.
División del trabajo
La producción de un bien o servicio se divide en una serie de pasos o tareas específicas realizadas por diferentes trabajadores. Cuando cada quién se especializa en una tarea, en lugar de intentar hacerlo todo, la cantidad de bienes y servicios producidos aumenta.
Los empresarios
Los empresarios organizan los factores de la producción necesarios para fabricar bienes y servicios. A cambio, reciben ganancias que resultan del pago por esta actividad y el riesgo que significa emprenderla. El trabajo del empresario consiste en tomar decisiones que impliquen un menor costo de producción y mayores ganancias.
Qué producir, cómo producirlo y distribuirlo, y dónde venderlo
son decisiones a las que se enfrentan los empresarios.
Ventajas del intercambio
Las personas tenemos diferentes habilidades que nos distinguen de los demás, ya sea por nuestras características personales o por un entrenamiento que nos permite desempeñar mejor ciertas actividades.
Si todos nos especializamos en aquello que hacemos mejor, la sociedad puede producir y consumir más bienes y servicios que si cada quien produce todo lo que necesita o produce aquello en lo cual no tiene ventajas.
¿Para qué eres mejor en la escuela?, ¿para la química? La actividad que realizamos mejor que otras se llama, en economía, una VENTAJA COMPARATIVA.
Veamos un ejemplo. Si eres bueno para tejer tapetes y te dedicas a ello, lo más probable es que produzcas más de los que producen aquellos que no son tan buenos en eso. Los tapetes que no necesites los puedes vender y así tener dinero para adquirir los productos y servicios que los demás te puedan ofrecer.
Con los países sucede lo mismo. Si, por ejemplo, en Corea del Sur son buenos para producir computadoras, pueden ganar más dinero que otros países con esta actividad. Con las ganancias que obtenga de vender esta tecnología a otros países, puede comprar otros bienes y servicios que su población requiere.
Pero, ¿qué pasa si hay alguien que es mejor que los demás en todas las actividades? ¿Debe ser el único que se dedique a todo? Vamos a ver:
Supón que estamos en la isla de Robinson Crusoe, donde sólo viven Robinson y su amigo Viernes. Ambos necesitan dos cosas para sobrevivir: cocos y pescados.
Si Robinson dedica todo su día a bajar cocos, logrará bajar sólo tres, y si se dedica todo el día a pescar, conseguirá sólo dos pescados. Entonces, tenemos que su ventaja comparativa son los cocos. Compara esto en la cuadro que está al final.
Por otra parte, si Viernes se dedica todo un día a obtener cocos, bajará cuatro. Si se dedica todo el día a pescar, obtendrá seis pescados. Tiene VENTAJA ABSOLUTA sobre Robinson (es mejor para obtener ambos bienes), y ventaja comparativa en pescados, porque dedicándose todo un día a una actividad en particular, obtiene más pescados que cocos. Esto también se puede ver en la cuadro.
Si Viernes hiciera todo tendría que dedicar una mitad del día para obtener pescado, y la otra para obtener cocos. Al final, entre los dos tendrían más o menos dos cocos y tres pescados, tendrían cinco bienes en total.
Por otro lado, si Viernes se dedica sólo a bajar cocos y Robinson sólo a pescar, tendrían cuatro cocos y dos pescados, seis bienes en total.
Pero, si cada uno se dedica a su ventaja comparativa, tendrían tres cocos y seis pescados, nueve bienes en total. Como ves, obtendrán un mayor beneficio si cada uno se dedica a la actividad que realiza mejor.
SI SÓLO BAJA COCOS SI SÓLO PESCA
Robinson 3 2
Viernes 4 6
Lo que México exporta
Cuando hablamos de comercio internacional nos referimos al intercambio de bienes y servicios que realizan entre sí algunos países.
Cuando un país vende algún bien o servicio a otro, está realizando una EXPORTACIÓN; sí, por el contrario, el país compra un bien o servicio del exterior, está haciendo una IMPORTACIÓN.
Este intercambio permite a los países exportar bienes que puede producir con una VENTAJA RELATIVA, mientras que importa aquellos cuya producción le sería más costosa. Por eso, el comercio internacional permite que los países se especialicen en la producción de ciertos bienes y servicios.
México destaca en la producción y exportación de muchos bienes y servicios. La variedad de las exportaciones mexicanas es muy amplia: desde artículos electrónicos, hasta ganado vacuno. Todos estos productos representan al país en los mercados internacionales y han colocado a México como un importante actor en el comercio mundial.
El registro de todas las transacciones que realiza un país con el resto del mundo se llama BALANZA DE PAGOS, en ella se contabilizan los pagos y los ingresos procedentes del exterior. En la balanza de pagos se registran dos tipos de transacciones: de bienes y servicios; y la compra y venta de activos, como el dinero y acciones.
Cuando hay más ingresos que gastos en la balanza, se dice que hay un SUPERÁVIT, pero si ésta presenta más pagos que ingresos, entonces hay un DÉFICIT.
Actualmente el país cuenta con 12 tratados de libre comercio con países como Estados Unidos y Canadá, con la Unión Europea, con Japón y con países de Centro y Sudamérica. México se encuentra entre los 15 países que más exportan en el mundo.
Gracias al comercio internacional podemos disponer de una cantidad de bienes y servicios muy diversos dentro de nuestro país.
Para dar y repartir
Vivimos en un mundo de escasez, los deseos o necesidades de la sociedad exceden a los recursos disponibles para satisfacerlos. Por eso, es necesario definir un mecanismo para distribuir los recursos disponibles entre las personas y sociedades que deseen utilizarlos.
En este aspecto, las decisiones fundamentales que toma toda sociedad se pueden reducir a: qué bienes y servicios se producirán y en qué cantidades; cómo producirlos, y para quién producirlos.
Las diferencias entre naciones, culturales, políticas y económicas, las han llevado a organizarse económicamente en diferentes sistemas que pueden clasificarse en: SISTEMA DE MERCADO LIBRE, SISTEMA CENTRALIZADO y SISTEMA MIXTO.
En el mercado, los consumidores tienen la libertad de decidir cuánto comprar de los diferentes bienes y servicios que necesitan según cuánto deseen tenerlos, el dinero con el que cuenten y el precio que tengan. Además, los productores pueden decidir cuánto producir dependiendo del precio que los consumidores estén dispuestos a pagar. Así, tanto la oferta -de los productores y vendedores-, como la demanda -de los compradores-, influyen en el precio de los productos y las cantidades que se venden y compran.
El sistema centralizado se caracteriza por que la determinación de la producción y asignación la realiza el Estado. Las decisiones de la asignación se realizan sin que participen los precios o el mercado. Por medio del mecanismo del mando se asigna la cantidad que debe recibir cada consumidor de los bienes y servicios producidos. Históricamente, algunas sociedades han implementado sistemas centralizados, este es el caso de las economías socialistas y comunistas como lo fueron la U.R.S.S., China y actualmente Cuba.
En un sistema de economía mixta se combinan los dos anteriores, pues se conjuga el trabajo conjunto de el Estado, los consumidores y las empresas para influir en la toma de decisiones en qué producir, cuánto y para quién.
Actualmente este tipo de sistema predomina en muchas naciones, México es una de ellas, porque por una parte la interacción entre consumidores y empresas determina los precios de los bienes y servicios a intercambiar que se producen; y por la otra el gobierno proporciona los bienes y servicios que a las empresas les sería poco redituable proporcionar a la sociedad. El estado también proporciona el marco jurídico para el buen desempeño de los agentes económicos.
Un mecanismo de asignación de recursos es una “fórmula” que define de qué manera se distribuirán los recursos disponibles. En todas las sociedades y sistemas económicos se emplean simultáneamente distintos mecanismos de asignación. Otros mecanismos que nos son familiares porque forman parte de nuestra vida cotidiana, son las votaciones, las filas (en donde al primero en llegar le toca primero), las loterías, las subastas, los concursos, la ley del más fuerte y la no exclusión.
Hay un caso más: la asignación por características de las personas. Como su nombre lo indica, se refiere a asignar recursos dependiendo de ciertas características de los individuos. Un ejemplo de esto, es guardar un asiento del autobús a quienes usan silla de ruedas, a los adultos mayores o a las mujeres embarazadas.
Simulador del mercado
Un mercado existe cuando vendedores y compradores llegan a acuerdos para intercambiar bienes o servicios. En nuestra vida diaria podemos encontrar miles de mercados, por ejemplo, las tiendas de discos, las panaderías, las joyerías o las farmacias; también hay mercados de servicios como el cine, el teatro, la atención médica o el transporte de pasajeros, entre otros.
En algunos mercados, los vendedores y compradores se encuentran cara a cara, como en los tianguis o las tiendas; en otros, los compradores y los vendedores nunca se encuentran en un espacio físico, ya sea porque estos mercados funcionan a través de intermediarios, como los supermercados, o porque usan tecnología que permite cerrar tratos a distancia: computadoras, faxes y llamadas telefónicas, como el mercado de servicios de internet, por ejemplo.
Hay mercados para una infinidad de bienes y servicios, sin embargo, todos tienen elementos en común: en cualquier mercado hay compradores y vendedores. En todos ellos se usa algún medio de pago, como dinero en efectivo, cheques o tarjetas bancarias.
En un mercado, la OFERTA está constituida por la cantidad de bienes y servicios que los vendedores están dispuestos a vender a cada precio. Normalmente, mientras más alto sea el precio, querrán vender más de sus bienes y servicios.
Por otra parte, la DEMANDA se determina por la disposición de los compradores a adquirir distintas cantidades de un bien o servicio, dependiendo de su precio. Normalmente, entre menor sea el precio de un producto, mayor será la cantidad que estarán dispuestos a comprar. Si quieres, puedes verlo de este modo: ¿cuántos refrescos comprarías si costaran un peso y cuántos si costaran 30 pesos?
La CANTIDAD DEMANDADA es la cantidad que los compradores están dispuestos a adquirir a cada precio en específico; la CANTIDAD OFRECIDA es la cantidad que los vendedores que están dispuestos a ofrecer a cada precio en particular.
Los precios son señales que transmiten información a las personas: a los compradores les sirven para decidir cuánto comprar de una mercancía, y a los vendedores les son útiles para decidir cuánto vender.
En el mercado, los compradores y vendedores llegan a un acuerdo acerca del precio de una mercancía. El PRECIO DE EQUILIBRIO es aquel en el cual la cantidad de bienes y servicios ofrecidos es igual a la cantidad demandada.
¿Por qué es un equilibrio? Por ejemplo, cuando una persona en un mercado pregunta por el precio de las naranjas y la mayoría de los vendedores las ofrecen a $10, no estará dispuesta a comprarlas a quien las venda en $15. Además, si un vendedor observa que sus naranjas se venden bien a $10, no querrá venderlas a un precio menor. De este modo $10 se convierte en el precio de equilibrio.
El movimiento de la economía
¿Por qué decimos que la economía se mueve? Porque los individuos, las familias, las empresas, el gobierno y el resto del mundo, hacen un intercambio constante entre sí. Ahora bien, ¿qué intercambian? Veamos cada caso por separado porque cada uno es diferente.
1. Las familias e individuos
a) Ofrecen su trabajo a las empresas (es decir, su capacidad de usar el cuerpo y su habilidad en alguna actividad).
A cambio, reciben un ingreso en forma de salario.
b) Ofrecen a las empresas el uso de su tierra (es decir, los terrenos, edificios u otro espacio físico de su propiedad) para que lleven a cabo sus actividades. A cambio, las empresas les pagan una renta.
c) Ofrecen prestar a los empresarios su capital (es decir, sus ahorros) para que éstos puedan instalar o ampliar sus fábricas o negocios. Depositan su dinero en el banco, y a cambio reciben el pago de intereses (es decir, reciben un premio por posponer el beneficio que obtienen de su dinero) y la devolución de su capital.
d) Pagan impuestos al gobierno. A cambio reciben bienes y servicios públicos.
2. Las empresas
Ofrecen a las familias los bienes y servicios que desean adquirir para cubrir sus necesidades. Las familias pagan dichos bienes y servicios con dinero.
3. El gobierno
Ofrece bienes y servicios públicos a cambio del pago de impuestos y cuotas por parte de las familias y las empresas.
4. El sector externo
Los individuos y familias mexicanas adquieren bienes y servicios de empresas extranjeras a cambio de dinero, a su vez empresas mexicanas venden sus bienes y servicios a familias extranjeras, también a cambio de dinero.
El TRABAJO, la TIERRA y el CAPITAL son conocidos como los FACTORES DE LA PRODUCCIÓN, y les permiten a las empresas ofrecer sus PRODUCTOS, que pueden ser bienes o servicios.
Como habrás podido apreciar, las familias reciben INGRESOS, diferentes formas de pago, a cambio de sus FACTORES PRODUCTIVOS. Reciben salario, renta e intereses. Por otra parte, las empresas reciben un INGRESO en forma de dinero a cambio de los bienes y servicios que producen.
Cuando las empresas, individuos y las familias se encuentran, se forma un mercado:
a) En el MERCADO DE TRABAJO se intercambia trabajo por salario.
b) En el MERCADO DE TIERRA (por ejemplo, el mercado
inmobiliario) se intercambia tierra por renta.
c) En el MERCADO DE CAPITALES se intercambia el uso del capital por intereses (y la devolución del capital). Esto sucede a través de los intermediarios financieros, como son los bancos.
d) En el MERCADO DE BIENES Y SERVICIOS se intercambian bienes y servicios por dinero.
e) En los MERCADOS INTERNACIONALES los agentes del resto del mundo intercambian.
Así se mueve la economía.
Trueque o dinero
Ningún hombre puede producir todo lo que necesita para vivir, a causa de esto, a lo largo de la historia el hombre ha tenido que intercambiar. El TRUEQUE fue la primera forma de intercambio, y quiere decir un intercambio de bienes y servicios por otros bienes y servicios.
Aunque pareciera sencillo y eficiente, el trueque puede resultar muy complejo porque sólo puede existir cuando ambas partes tienen lo que el otro quiere; por eso se dice que la condición indispensable para el trueque es la DOBLE COINCIDENCIA de gustos.
Supongamos que un campesino desea adquirir un borrego y que a cambio tiene frijol para intercambiar, en primer lugar tiene que buscar a alguien que esté dispuesto a ofrecer un borrego para intercambiar. En segundo lugar, que el dueño del animal quiera adquirir frijol a cambio de su borrego. Finalmente, y aquí es donde se encuentra la mayor dificultad, habría que determinar la equivalencia entre cuántos gramos o kilos de frijol se tienen que pagar a cambio de un borrego. Por eso se dice que la condición indispensable para el truque es la DOBLE COINCIDENCIA.
La humanidad ha llevado a cabo el trueque desde sus inicios. Con el comercio entre civilizaciones y las distancias que se tenían que recorrer tanto terrestres como marítimas este tipo de intercambio se dificultaba porque no siempre se podía cargar con todos los bienes para el intercambio, por esa razón se fueron adoptando otras medidas. En primer lugar se adaptaron objetos de fácil transportación y de relativa escasez para que tuvieran un valor, como algunos granos, especias y cacao que fueron utilizados como dinero. Como estos objetos no eran muy duraderos a los climas y formas de transportación se fueron sustituyendo por metales preciosos. Posteriormente se les fue dando forma y acuñación a estos metales originando las monedas y tiempo después los billetes.
La utilización del dinero como forma de pago trajo importantes beneficios. Por ejemplo, dejó de ser necesario que hubiera la doble coincidencia de gustos para hacer un intercambio. Esto se debe a que el dinero le sirve a cualquiera, sin importar sus gustos y necesidades, ya que se puede cambiar por los productos y servicios que se prefiera. Con la aparición del dinero aumentó el número de transacciones.
A través del tiempo, el dinero ha tomado varias formas. Las monedas son un ejemplo de ello. Éstas tenían la ventaja de estar hechas de metal, que tenía un valor en sí mismo, y no se echaba a perder, así que su valor se conservaba con el tiempo.
El dinero que usamos actualmente es DINERO FIDUCIARIO. Esto quiere decir que el billete, siendo un pedazo de papel, no tiene valor en sí mismo; de igual manera, las monedas de metal no están hechas de oro o plata, sino de metales menos valiosos. Si podemos usar este dinero, es porque confiamos en que con él podremos adquirir bienes y servicios. También tenemos cheques, tarjetas, y transferencias electrónicas de dinero, sin necesidad de que billetes o monedas cambien de manos.
Las necesidades de intercambio en la sociedad seguirán existiendo porque seguiremos necesitando de los demás para cubrir nuestras necesidades. Por eso, seguramente las formas de intercambio seguirán en constante evolución.
Elementos de seguridad
Los billetes tienen varios elementos de seguridad para evitar que sean falsificados. Algunos de estos elementos pueden ser detectados por medio de los sentidos, como el tacto o la vista, otros requieren máquinas especiales.
Los elementos de seguridad de los billetes de papel son los siguientes:
1. CAMBIO DE COLOR (OVI). El numeral de la denominación está impreso con una tinta que cambia de color dependiendo de la inclinación en la que se observa.
2. MARCA DE AGUA. Imagen que corresponde al personaje del billete y que sólo es visible al observar el billete a contraluz.
3. IMPRESIÓN CON REALCE. Relieve en el anverso del billete que es perceptible al tacto, se encuentra principalmente sobre los números que indican la denominación y el texto “BANCO DE MEXICO”.
4. TEXTURA DEL PAPEL. El papel de algodón en el que se imprimen los billetes tiene una sensación al tacto diferente a la de un papel convencional.
5. HILOS DE SEGURIDAD. Bandas de 1 mm de ancho que atraviesan el billete verticalmente. Estos hilos se encuentran dentro del papel y se aprecian al observar el billete a trasluz. En uno de los hilos se encuentra impresa la denominación correspondiente en letra.
6. BANDA IRIDISCENTE. Impresión con una tinta iridiscente que atraviesa el billete verticalmente, cuyo brillo depende de la inclinación en la que se observe y en la cual se aprecia el número de la denominación.
7. REGISTRO PERFECTO. Impresiones incompletas de ambos lados del billete que al observarse a trasluz se complementan para formar el número correspondiente a la denominación del billete.
Los elementos de seguridad adicionales en los billetes de polímero son:
1. VENTANA. Área transparente del billete con un contorno blanco. En ella se encuentra grabado con relieve el número 20.
2. TEXTURA DEL SUBSTRATO. Sensación al tacto del polímero en el que se imprimen los billetes.
Historia numismática de México
A través de las monedas y billetes, el estudio de la numismática revela el acontecer, las condiciones de vida y las aspiraciones de los hombres de su tiempo. En estas piezas podemos descubrir la riqueza o pobreza de distintas épocas y regiones hasta nuestros días.
Gracias a los cambios en las técnicas de acuñación, la iconografía y las leyendas, las piezas de cada época han adquirido un carácter particular. Los estudios numismáticos nos permiten tener un mayor conocimiento de nuestro pasado. Cada uno de los episodios de nuestra historia se encuentra retratado en la numismática mexicana.
La Conquista y sus peculiares formas de dinero.
El Virreinato, que conservó el uso del cacao como moneda, hizo de la plata mexicana el principal medio de cambio del mundo.
La irrupción de valores y símbolos nacionales en las monedas de las primeras décadas del siglo XIX.
La historia numismática de México ilustra la guerra de Independencia y el conflicto entre realistas e insurgentes.
Las monedas dan fe de los ensayos imperiales de Iturbide y Maximiliano, también de las disputas que desgarraron al país a lo largo del siglo XIX.
En la numismática mexicana se aprecian el “orden” y el “progreso” porfiristas y la Revolución mexicana.
En la numismática del siglo XX se puede apreciar la labor constructiva que siguió a la Revolución, en la que el Banco de México juega un destacado papel.
En esta muestra, integrada por monedas y billetes de la Colección Numismática del Banco de México, están plasmados los episodios más importantes de nuestra historia, así como los tipos monetarios más relevantes de la historia numismática de México.
Te invitamos a que nos acompañes en un viaje a la historia nacional.
Breve historia de la Fábrica de Billetes
Una de las principales funciones del banco central es proveer billetes y monedas para que se puedan llevar a cabo las transacciones en forma eficiente y sin mayores contratiempos, esta es una parte integral del sistema monetario. Por eso, el banco central debe asegurarse que la cantidad de dinero en circulación corresponda con las necesidades de la economía.
En la práctica, el banco central no provee directamente los billetes y monedas a la economía, sino que los pone en circulación a través de los bancos comerciales. Estos billetes están respaldados por oro o algún equivalente, en las reservas del banco.
Para poder sacar el máximo provecho al derecho de la emisión de billetes, el costo de fabricarlos debe ser menor que el valor que tienen en el mercado. La ganancia que resulta de esta diferencia queda en las manos del banco emisor.
De 1925 a 1968, los billetes de México fueron impresos por la empresa American Bank Note Company en Nueva York. Esta empresa no tenía competencia y por eso podía imponer las condiciones que quisiera, esto no le convenía al Banco de México y por eso se tomó la decisión de fundar una fábrica propia.
A partir de 1969 comenzó a funcionar la Fábrica de Billetes del Banco de México. La obra requirió de una cuidadosa planeación integral en materia de localización, construcción, medidas de seguridad, equipamiento y capacitación. Gracias a la colaboración de empresas como la Waterlow & Sons, y De la Rue Giori, los esfuerzos fructificaron y los técnicos mexicanos en impresión de papel moneda quedaron debidamente capacitados.
La elaboración de billetes en la Fábrica del Banco de México ha sido obra de técnicos y artistas que diseñan, graban y producen los billetes en su totalidad. Gracias a la experiencia y la técnica que poseen han conformado una verdadera escuela que ha dado prestigio a los técnicos y artistas mexicanos, y la capacidad para fabricar no sólo billetes mexicanos si no también de otros países.
El primer billete producido en México fue de 10 pesos y se lanzó a la circulación a principios de los años sesenta.
El proceso de impresión de los billetes
Para fabricar los billetes mexicanos se usan principalmente tres tipos de impresión de seguridad: impresión offset simultánea en ambos lados; impresión Intaglio o calcográfica en uno o dos lados del billete, y tipográfica. Para los billetes impresos en polímero se realiza una impresión adicional llamada “recubrimiento”.
El proceso de impresión offset
Consiste en imprimir de manera indirecta y con poca presión las imágenes que se desea reproducir en el billete. Este proceso consta de tres elementos principales: una lámina, los dispositivos que aplican la tinta para imprimir y la mantilla, que será la que entrará en contacto directo con el papel moneda a imprimir.
El proceso de impresión offset
se realiza simultáneamente en ambos lados de la hoja. Para lograr el colorido de la impresión en los billetes mexicanos, se utilizan al menos seis láminas. Las láminas transfieren la tinta a una mantilla que a su vez la transfiere al papel. La capa de tinta de los fondos es muy delgada, pero requiere de al menos una semana para secar. En los fondos se pueden imprimir conjuntos complejos de líneas muy finas, incluso con textos de altura menor a un milímetro, que requieren de la ayuda de una lente de aumento para ser observados.
El proceso de impresión Intaglio
Consiste en imprimir de manera directa, a una gran presión, temperatura, y con grandes cantidades de tinta, las imágenes que se desea reproducir en el papel moneda. El principal elemento de este proceso es la plancha, que tiene un grabado en bajo relieve que representa las áreas que se desean ilustrar en el billete.
Impresión Tipográfica
Se emplea para la impresión del folio que es el número que identifica a cada billete de manera única. Para lograr esto, los billetes se montan en la máquina de 60 a 120 foliadoras, que cambian automáticamente de número en cada vuelta de la máquina. Estas foliadoras reciben la tinta de un rodillo y la transfieren directamente al papel.
Impresión de recubrimiento.
Es la última impresión que se realiza a los billetes impresos en polímero. Consiste en imprimir una capa de barniz incoloro en ambos lados de la hoja y tiene como finalidad darle mayor resistencia y durabilidad a los billetes.
El control de calidad
Los billetes suelen maltratarse mucho, por eso es muy importante que los materiales de que están hechos sean resistentes, durables y cumplan con las especificaciones de calidad establecidas. Por este motivo, el laboratorio de Control de Calidad realiza una gran variedad de pruebas al papel y el polímero, y a las tintas.
En cuanto a las tintas, las características que se revisan son:
1. COLOR. Mediante esta prueba se evita que el color varíe de un billete a otro.
2. FLUORESCENCIA. Prueba para las tintas que deben contar con esta característica.
3. VISCOSIDAD. Consiste en comprobar la resistencia que presentan los fluidos a deformarse cuando se les aplica una fuerza.
4. TIEMPO DE SECADO. Consiste en medir el tiempo que tarda una tinta en secarse una vez que ha sido impresa.
Entre las principales pruebas se aplican al papel y polímero, antes de ser impresos, están:
1. RESISTENCIA A LA TENSIÓN. Es una medida de la fuerza que se necesita para romper una tira de substrato al ser jalada por dos extremos.
2. RESISTENCIA A LA PROPAGACIÓN DEL RASGADO. Mide la fuerza necesaria para continuar una rasgadura en el substrato, una vez que esta se ha iniciado.
3. DOBLE DOBLEZ. El número de veces que el substrato soporta ser doblado en ambos sentidos antes de romperse.
Al papel y polímero ya impresos también se les hacen pruebas de resistencia:
1. QUÍMICOS. Los billetes son expuestos a diferentes substancias químicas presentes en la vida diaria, como detergente, acetona, alcohol, gasolina, sosa.
2. FROTE. Los billetes se someten a una abrasión con una tela especial por el anverso. El billete debe de resistir sin deterioro en la tinta y el substrato 150 frotes.
3. ARRUGADO. Para realizar esta prueba, cada billete es introducido en un tubo de un centímetro de diámetro dónde es comprimido con una fuerza previamente determinada. Esta operación se repite varias veces. El billete debe resistir sin deterioro 10 arrugados.
Prestar y pedir prestado
¿Para qué usas el dinero? ¿Para comprar lo que necesitas?
Puede que a veces sea así, pero también podría suceder alguna de estas dos cosas:
1. Que te sobre algo de dinero después de cubrir tus necesidades. Podrías prestar ese dinero para que te lo devuelvan después y además te paguen intereses por el préstamo.
O bien:
2. Que no te alcance el dinero. En ese caso tú podrías pedir prestada la cantidad que necesitas e irla pagando poco a poco junto con los intereses.
Para que exista un préstamo las dos partes, el que presta y el que pide prestado, tienen que ponerse de acuerdo en tres cosas:
a) La cantidad de dinero, es decir, el MONTO.
b) El tiempo en que hay que pagar el préstamo y los intereses, es decir, el PLAZO.
c) Para que a la gente le convenga prestar su dinero, debe de recibir a cambio más dinero del que prestó. Las dos partes deben ponerse de acuerdo en qué porcentaje más de la cantidad original del préstamo hay que pagar, es decir, la TASA DE INTERÉS.
La mayoría de las veces no es fácil prestar o pedir prestado, porque sería necesario encontrar alguien con quien coincidamos en estos tres aspectos. Imagínate: ¿cómo podrías estar seguro de que te van a pagar, y a tiempo, el dinero que prestaste?, o, ¿quién te va a prestar exactamente la cantidad que necesites y además te va a esperar a que le pagues en un plazo que te convenga?
Para facilitar el proceso existen instituciones que eliminan la necesidad de ponerse de acuerdo persona por persona: los bancos.
Los bancos reciben el dinero de todos los que quieren ahorrar, personas, empresas e instituciones. Además, negocian con cada uno en qué tiempo les devolverá su dinero, cuántos intereses les pagará y de qué forma.
Las personas, empresas e instituciones que necesitan pedir prestado dinero acuden a un banco y negocian con éste cuánto pedir prestado, cuándo pagar el préstamo y cómo irán pagando el préstamo, además de los intereses.
Un banco facilita que quienes quieren prestar y quienes quieren pedir prestado lo puedan hacer.
Instituciones financieras
Bancos
Instituciones que captan el dinero que el público quiere ahorrar y lo otorgan en forma de créditos. Por este servicio establecen TASAS DE INTERÉS ACTIVA y PASIVA. La tasa de interés pasiva es el dinero que reciben los ahorradores, la tasa activa es lo que se cobra a quienes piden un crédito.
Administradora de Fondos para el Retiro (AFORE)
Concentran las aportaciones económicas de trabajadores, patrones y el Gobierno Federal, para ofrecer a los trabajadores una pensión cuando se retiren.
Casas de Bolsa
Intermediarios que compran y venden ACCIONES a nombre de particulares en el mercado bursátil.
Sociedades de inversión
Sociedades que juntan el ahorro de muchos hasta reunir una suma considerable que puede invertirse en el MERCADO DE VALORES, de DINERO o de DIVISAS y proporcionarle más rendimiento al ahorrador.
Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofoles)
Las Sofoles funcionan como INTERMEDIARIOS FINANCIEROS y otorgan créditos para adquirir la propiedad de una casa, de un auto, llevar a cabo un proyecto, un negocio o comparar maquinaria. Los recursos provienen de préstamos que les conceden otras Instituciones de crédito, entre ellas los bancos.
Aseguradoras
Instituciones financieras que cubren riesgos de vida, bienes y salud, aunque hay algunas que también ofrecen planes de inversión y ahorro a largo plazo. El asegurado paga una PRIMA, y la aseguradora se compromete a indemnizarle en caso de pérdida.
Casas de cambio
Compran y venden divisas, cheques de viajero y monedas de metales finos, como el centenario y la onza de plata.
Uniones de crédito
Agrupan a micro, pequeñas y medianas empresas para negociar mejores condiciones de crédito para sus socios con los bancos, obtener apoyo en la adquisición de materias primas, insumos y maquinaria, así como para industrializar y comercializar conjuntamente sus productos.
Ahorro y crédito popular
Comúnmente llamadas CAJAS DE AHORRO, se integran por socios que hacen un depósito inicial llamado CAPITAL DE RIESGO. Pueden otorgar préstamos y aceptar depósitos. Los créditos están sujetos al dinero disponible. Las únicas autorizadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público son las que están constituidas como Sociedades de Ahorro y Préstamo según la ley General de Organizaciones y Actividades de Crédito.
lunes, 14 de julio de 2008
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2 comentarios:
Hola, me parecio muy interesante tu blog, aunque lo que mas me llamo la atencion, fue el tema de la escasez, ya que actualmente vivimos en un mundo en el que las necesisades se exeden y no hay recursos disponibles para satisfacerlos, yo pienso que se necesita un mecanismo para distribuir los recursos que esten disponibles entre las personas y sociedades que deseen utilizarlos. Bueno al menos es lo que yo opino, no se si compartas algun tipo de vista con migo... saludos
Excelente informacion.
Es importante que le gente joven se de cuenta de todos los problemas que nos rodean y que se informe para poder hacer algo para cambiar.
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